El Ayuntamiento ha reforzado el proyecto iniciado hace dos años, ampliando espacios y escenografías para convertir el centro urbano en un auténtico circuito mágico. Entre las incorporaciones más destacadas se encuentra la espectacular vía láctea instalada en el Puente García Ojeda, una de las atracciones más esperadas y que ya ha generado una notable expectación. Para garantizar la seguridad y la fluidez del recorrido, este tramo permanecerá sin estacionamiento y se cerrará al tráfico de 18:00 a 22:00 horas durante festivos, fines de semana y días de gran afluencia.
No todas las localizaciones, sin embargo, lucen como en años anteriores. La torre de la Iglesia de la Encina no contará esta Navidad con iluminación decorativa debido a las obras en curso, una decisión tomada para preservar el monumento y proteger a los trabajadores. Además, las lámparas ornamentales que tradicionalmente decoraban la calle de la Encina y Gil y Carrasco se han reubicado en la calle Obispo Osmundo.
En la cuesta del castillo se mantiene uno de los puntos más emblemáticos: el Paseo de las Estrellas, que conduce a la fortaleza iluminada y que este año gana en espectacularidad con nuevos shows de luz y sonido. Estos espectáculos, de cuatro minutos de duración, se ofrecerán a las 19:30 y 20:30 horas de lunes a jueves, con un tercer pase añadido a las 21:30 los fines de semana.
El itinerario navideño se extiende también por el Puente García Ojeda, Pérez Colino y la Plaza de Lazúrtegui, ampliando la experiencia lumínica por todo el corazón de la ciudad.
“Manos inocentes” y chocolatada solidaria
La jornada comenzó a las 16:30 horas con animación infantil en la Plaza del Ayuntamiento, donde los más pequeños pudieron recoger sus papeletas para participar en el sorteo que decidiría quiénes serían los encargados de activar oficialmente las luces. A las 18:00 se extrajeron las seis tarjetas ganadoras y, media hora más tarde, las tradicionales “manos inocentes” dieron paso al encendido entre aplausos y miradas emocionadas.
Para combatir el frío, una chocolatada solidaria —a beneficio del Banco de Alimentos del Sil y con un donativo simbólico de un euro— puso el toque dulce a una tarde en la que Ponferrada volvió a sumergirse de lleno en el espíritu navideño.
Con esta nueva puesta en escena, la ciudad impulsa un proyecto que sigue creciendo en calidad, creatividad y participación ciudadana, consolidándose como una de las citas más esperadas del invierno berciano.


















