Cultura

Terminadas las obras de restauración en la iglesia de Santa María de Vizbayo en Otero de Ponferrada

Las obras se han ejecutado según el proyecto redactado por Jesús Castillo Oli, realizando drenajes para sanear el ábside y la fachada norte de la iglesia (en concreto, estos trabajos han contado también con una aportación económica de la Junta Vecinal de Otero); se ha modificado la pizarra de cubrición del atrio y de la sacristía, sustituyendo la pizarra regular por pizarra a granel para mantener el aspecto propio de un edificio histórico. Se ha ampliado la marquesina de cubrición de la puerta norte para llegar a proteger todos los elementos esculpidos de esa portada; y también se ha modificado su construcción para hacerla más ejecutable y que la cubrición sea de la tradicional pizarra; se han cambiado los cierres de ventanas, añadiendo bastidores de madera para evitar el cemento de unión entre el alabastro y la fábrica pétrea románica. Además, el hueco central del ábside se ha cerrado con malla anti pájaros, para ayudar a la ventilación de esta iglesia con tanta humedad.

La Iglesia de Santa María de Vizbayo está localizada a unos 200 metros al norte de la localidad de Otero, población próxima a Ponferrada, situado sobre un cerro emplazado en la margen izquierda del río Boeza. Probablemente se trate de uno de los templos más antiguos de todo el Bierzo, en estilo románico de finales del siglo IX. En él se aprecia la mezcla de un claro románico con reminiscencias del mozárabe.

Atendiendo a cuestiones meramente estilísticas e históricas, se sitúa el origen de este templo entre 1100 y 1150. Es decir, se trata de una iglesia plenamente románica, que mantiene ciertos arcaísmos decorativos (arco de herradura, canecillos) propios del arte visigodo y mozárabe, estilos prerrománicos muy presentes en el territorio que circunda Otero de Ponferrada.

Se trata de un templo románico de una sola nave de tipo basilical con cabecera semicircular y cubierta a dos aguas sobre bóveda de cañón rematada con casquete esférico en el ábside. Los muros son, o bien de sillería irregular, o bien de mampostería reforzados en las esquinas con sillares. Éstos están perforados tan solo por pequeñas ventanas, tipo saeta. La puerta principal está orientada al norte. Al exterior está decorada en el sector de la cabecera con una línea de ajedrezado. En el siglo XVII se añaden la sacristía, el atrio y la espadaña.

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