Crónica del Festival Eterna Juventud …Y la Térmica volvió a fabricar ‘Energía Positiva’

El festival Eterna Juventud traslado a los noventa a un millar de asistente

Un millar de cuarentones, cincuentones y sesentones se citaron este sábado en La Térmica Cultural para reivindicar su derecho al baile en el festival Eterna Juventud. Acostumbrados a tener que escapar de fin de semana a otras ciudades para disfrutar de sus ritmos o a terminar derrotados por el sofá y Netflix, las generaciones que crecieron entre los ochenta, los noventa y los dos mil encontraron, por fin, su espacio en el Bierzo.

Es un facto —como dirían los más jóvenes— que en Ponferrada las opciones escasean fuera del eje de lo urbano y el reguetón. Aunque resisten templos como el Morticia, el Cocodrilo Negro o el Bombardier, la escena dance local vive una sequía pertinaz desde que en el año 2000 cerró la recordada discoteca Caravel. Desde entonces, las oportunidades para “quemar zapatilla” han sido contadas.

Por eso, cuando surge una iniciativa así, la economía doméstica se altera: Glovo trabaja el doble repartiendo pizzas y hamburguesas a unos hijos que, desde el salón, se preguntan extrañados: «¿A dónde habrán salido mis padres?». Pues bien, este sábado era uno de esos pocos días señalados en el calendario que justifican la respuesta. Y mira que era un día complicado, a la misma hora, festival en Cubillos, monologo de Jorge Santos, Tito Ramírez, OBK en León…. A pesar de ello, el recinto ocupó la mitad del aforo.

El ambiente lo pedía todo: mejores galas, camisas festivaleras, gafas de LED, camisetas ceñidas y la actitud de salir a «romperla».

Desde la modesta opinión de quien firma estas líneas —que también supo lo que era subirse a una cabina en la década de los noventa—, el repertorio pecó quizás de ser excesivamente «maquinero» en ciertos tramos. Sonaron temas que en su día apenas tuvieron repercusión en las pistas del norte y noroeste de España. Sin embargo, los himnos de Paco Pil son otra historia; esos sí calaron hondo en el Bierzo. Se notó cuando, junto a Brisa Play, llevaron al clímax a una Sala de Turbinas que lucía espectacular. Por cierto, qué nombre tan apropiado para un recinto donde la música electrónica es la protagonista.

Ricard Robles, director del Sónar barcelonés, todavía no conoce La Térmica Cultural. Denle tiempo. Cualquier día aparecerá con un festival bajo el brazo, porque el lugar es fantástico: un recinto cultural único, una joya arquitectónica e industrial que debemos cuidar.

Alberto Tascon
Soy Alberto Tascón, responsable del contenido de Ponferradahoy. De profesión comunicador, con una extensa carrera en Cadena SER, 40 Principales, El País y Prisa Digital, también DJ y 'otras zarandajas' durante muchos años. Especializado en los últimos tiempos en el bienvivir, sin ser un crítico gastronómico, intento contar a los lectores aquello que creo que puede ser interesante gastronómicamente en Ponferrada, El Bierzo y a veces de cualquier punto del mundo. Me gusta hablar de planes y ocio en Ponferrada y la comarca del Bierzo, eventos, música, actividades para todos etc...También de sitios que visitar, rutas interesantes etc.