Viva Suecia regresó este sábado a Ponferrada y lo hizo ante un público que ya conocía bien su manera de entender un concierto. La banda murciana volvió a encontrarse con la ciudad después de su último paso por el Planeta Sound 2024, donde ejerció como cabeza de cartel y protagonizó uno de los grandes momentos de aquella edición del festival berciano.
Dos años después, el escenario era diferente, pero la conexión se mantuvo. El Auditorio Municipal acogió una nueva parada de la gira ‘Hecho en tiempos de paz’, en la que Viva Suecia volvió a demostrar que su directo se apoya tanto en la intensidad de las canciones como en la relación que establece con el público.
Los murcianos recordaron las múltiples veces que han recalado en nuestra ciudad, desde sus inicios en salas pequeñas hasta llenar el Auditorio donde unas 6.000 personas llenaron la pista y parte de la grada.
El concierto tuvo ese carácter colectivo que ha acompañado a la banda durante buena parte de su trayectoria. Las canciones fueron dejando de ser únicamente interpretaciones de un repertorio para convertirse en momentos compartidos con un público que respondió, cantó y acompañó a la formación durante buena parte de la noche.
El paso por Ponferrada confirmó además algunas de las características que se han repetido durante esta gira: una puesta en escena cuidada, movimiento constante sobre el escenario, una notable carga emocional y una banda especialmente cómoda cuando tiene delante a un público dispuesto a participar.
Un reencuentro después del Planeta Sound
El regreso a Ponferrada tenía un componente especial por el recuerdo todavía cercano del Planeta Sound 2024. Entonces, Viva Suecia encabezó el cartel del festival y consiguió trasladar a la explanada del festival esa combinación de energía y emoción que caracteriza sus directos.
Viva Suecia volvió a hacer del escenario un espacio dinámico, con una interpretación física y una producción visual que acompañó el desarrollo del espectáculo sin restar protagonismo a las canciones.
Paula Mattheus abrió la noche
La noche había comenzado con Paula Mattheus, encargada de preparar el terreno antes de la actuación de la formación murciana.
La artista llegó a Ponferrada dentro de una etapa marcada por su último trabajo, ‘Todo lo alto que quiera’, y por una propuesta basada en canciones personales, una interpretación cercana y una especial atención a las emociones.
Su actuación funcionó como primer capítulo de una noche en la que las canciones ocuparon el centro. Mattheus planteó un directo más íntimo en determinados momentos, pero también con la energía necesaria para conectar con un público que esperaba después a Viva Suecia.
La fuerza de un directo compartido
El concierto de Ponferrada volvió a poner de manifiesto que una de las grandes fortalezas de Viva Suecia se encuentra precisamente en el directo. La banda ha conseguido construir un repertorio que permite combinar momentos de intensidad con otros más emocionales, pero que tiene siempre un elemento común: la participación del público.
Dolor y Gloria abrió el concierto y poco a poco fueron desgranando más de una veintena de canciones de sus diferentes álbumes, también jugaron haciendo cantar al publico y conectaron con sus !Viva Ponferrada¡ !Viva el Bierzo¡ y hasta un !Viva el Morticia¡, bar que como te hemos contado en otras ocasiones es uno de sus preferidos de toda España.
La formación no se limitó a reproducir sobre el escenario el sonido de sus discos. El movimiento, las guitarras, la iluminación y la interacción con quienes estaban al otro lado contribuyeron a crear un espectáculo con vocación de experiencia colectiva, esto unido a una gran pantalla y una producción impecable hicieron que los asistentes disfrutaran del concierto a pesar del retraso por las inclemencias del tiempo por la tarde.
El Auditorio se convirtió durante la noche en un lugar para cantar, emocionarse y compartir canciones, con una banda que regresó a Ponferrada sabiendo que aquí ya tenía parte del camino recorrido.
El reencuentro terminó confirmando algo que el Planeta Sound ya había dejado claro dos años antes: Viva Suecia tiene en Ponferrada un público dispuesto a dejarse llevar por sus canciones y por un directo construido para ser vivido en compañía.





































