La Montaña de Carbón que acompañó a Ponferrada durante el Siglo XX

Durante casi un siglo, una colina de residuos de carbón dominó el horizonte de Ponferrada. Esta es la historia de cómo nació, qué daño causó y cómo desapareció.

El Skyline de Ponferrada tuvo durante gran parte del Siglo XX un acompañante no deseado: Las prisas de la industria y la poca conciencia ambiental de la época, hicieron que los estériles del carbón que alimentó a la central de Compostilla, se fueran depositando al lado de la ciudad, hasta crear una descomunal montaña negra.

Los orígenes: el carbón que alimentó una era

A principios del siglo XX, el auge de la minería del carbón y del hierro en El Bierzo y Laciana transformó por completo la comarca berciana. En 1918, los marqueses Francisco y José Luis de Ussía y Cubas fundaron la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), que llegaría a convertirse en la mayor empresa carbonera privada de España.

El carbón extraído en las minas de Laciana llegaba a Ponferrada a través del célebre Ferrocarril Ponferrada-Villablino, el Ponfeblino, inaugurado en 1919. Allí, el mineral era lavado, cribado y clasificado: una parte se exportaba y otra alimentaba la central térmica de la propia MSP. Sin embargo, ese proceso generaba enormes cantidades de estériles, los residuos que no valían como combustible.

Esos desechos comenzaron a acumularse a unos 500 metros al noroeste de la central térmica. Año tras año, capa a capa, fueron formando una colina artificial que creció hasta convertirse en una presencia rotunda en el paisaje urbano: 80 metros de altura y 10 millones de metros cúbicos, el doble del volumen de la pirámide de Keops.

Cronología

  • 1918 — Fundación de la MSP, que inicia la extracción intensiva de carbón en Laciana.
  • 1919 — Inauguración del Ferrocarril Ponferrada-Villablino (Ponfeblino).
  • Décadas 1930–1980 — Los estériles del lavadero se acumulan sin pausa. La escombrera crece hasta 80 metros de altura.
  • 1993 — La MSP se declara en quiebra y pasa a manos de Caja España, que la vende a Victorino Alonso.
  • 2003 — Finaliza el traslado de la escombrera. La montaña negra desaparece del horizonte berciano.

La problemática: polvo, enfermedad y descontento

Archivo Municipal Ponferrada

La montaña de carbón no era solo una cicatriz visual. Era una amenaza para la salud pública que afectaba a diario a los vecinos de Ponferrada. El viento levantaba constantemente una nube de polvo fino de carbonilla que se depositaba en tejados, calles y, sobre todo, en los pulmones de quienes vivían cerca.

La bronquitis, la tuberculosis pulmonar y el asma se encontraban entre las enfermedades mortales más comunes en la ciudad, directamente vinculadas a la contaminación de la escombrera.

La silicosis, enfermedad profesional de los mineros, encontraba en la montaña un aliado fuera de las galerías. El polvo de carbón no distinguía entre trabajadores y civiles. Los barrios más cercanos, como Compostilla, sufrían especialmente sus consecuencias.

Durante décadas, el descontento popular fue creciendo. Los vecinos reclamaban soluciones que las instituciones tardaron en ofrecer. La propia silueta de la montaña, visible desde cualquier punto de la ciudad, funcionaba como un recordatorio permanente de los costes humanos del progreso industrial.

A finales del siglo XX, el cese de actividad de la central térmica de la MSP eliminó la razón de ser de la escombrera. Ya no llegaban más residuos, pero los diez millones de metros cúbicos acumulados seguían ahí. La corporación municipal, presionada por el malestar ciudadano, tomó finalmente la decisión de evacuar la montaña.


Curiosidades

El Camino Negro. Al pie de la montaña, la MSP plantó un bosque de eucaliptos para usar la madera en postear las galerías mineras. El plan se abandonó pronto, pero el lugar quedó bautizado para siempre como el “Camino Negro”.

Un mirador involuntario. Fotógrafos y curiosos subían a la cima para contemplar Ponferrada desde las alturas. Desde allí se tomaron algunas de las fotografías panorámicas más conocidas de la ciudad en el siglo XX, como las del apoderado de la MSP Manuel García Granero.

Skyline negro. Durante décadas, la silueta de la escombrera fue tan definitoria del horizonte de Ponferrada como hoy lo es el rascacielos de La Rosaleda. Era la primera imagen que tenían del municipio quienes llegaban por la carretera de La Espina.

El último ferrocarril de vapor de Europa. El Ponfeblino fue la última línea férrea del continente en retirar las locomotoras de vapor alimentadas con carbón propio, testimonio del peso industrial que tuvo la MSP en la comarca.

Un vertedero tras su derribo. Paradójicamente, tras la eliminación de la montaña en 2003, los terrenos acabaron convertidos durante años en un vertedero ilegal antes de que comenzara la regeneración medioambiental.


Las soluciones: de la montaña negra al anillo verde

La desaparición física de la escombrera no fue el final del problema, sino el comienzo de una larga rehabilitación. El proceso de transformar ese suelo contaminado y yermo en un espacio verde habitable ha requerido décadas, voluntad política y fondos europeos.

En 2003, tras meses de trabajos, los residuos fueron trasladados a las zonas de Aldama, Cemba y La Rosaleda, borrando finalmente la silueta negra del horizonte ponferradino.

Años después, con una inversión de 2,3 millones de euros de los Fondos Next Generation de la UE, el Ayuntamiento puso en marcha el proyecto Anillo Verde para renaturalizar 72-80 hectáreas de terreno degradado. Se plantaron más de 5.000 árboles de especies autóctonas —castaños, robles, alcornoques, encinas, cerezos, nogales— recuperando el antiguo soto de castaños que existió antes de la industrialización.

En los terrenos recuperados se habilitaron también sendas que conectan el barrio de Compostilla con el centro urbano, zonas de juego infantil y espacios de ocio.

“Zonas que estaban ocultas y que los ponferradinos están descubriendo ahora. Nadie paseaba por un vertedero, por una zona de escombros de carbón.”

A fecha de 2025, los terrenos de la antigua montaña de carbón están regenerados y cuentan con 140 especies vegetales. El proyecto sigue ampliándose, con la restauración de las riberas del Sil y el Boeza como próximo objetivo.

Alberto Tascon
Soy Alberto Tascón, responsable del contenido de Ponferradahoy. De profesión comunicador, con una extensa carrera en Cadena SER, 40 Principales, El País y Prisa Digital, también DJ y 'otras zarandajas' durante muchos años. Especializado en los últimos tiempos en el bienvivir, sin ser un crítico gastronómico, intento contar a los lectores aquello que creo que puede ser interesante gastronómicamente en Ponferrada, El Bierzo y a veces de cualquier punto del mundo. Me gusta hablar de planes y ocio en Ponferrada y la comarca del Bierzo, eventos, música, actividades para todos etc...También de sitios que visitar, rutas interesantes etc.