Cacabelos ha vuelto a rendir homenaje a sus raíces agrícolas con la celebración de la festividad de San Isidro Labrador. Como es tradición, los grandes protagonistas de la jornada han sido los tractores, que han abandonado por unas horas las labores en las viñas y frutales para recorrer el centro del municipio engalanados con flores, ramas y motivos tradicionales.
Tradición y devoción en el Bierzo
La jornada comenzó con los actos religiosos en honor al santo, seguidos por la esperada bendición de los campos y de la maquinaria agrícola. El desfile recorrió las principales arterias de la villa, despertando el interés de vecinos y visitantes que se acercaron a contemplar el ingenio y el esmero con el que los agricultores locales decoraron sus vehículos.

Un sector clave para la economía local
Esta celebración no solo tiene un carácter festivo, sino que también sirve para reivindicar el papel fundamental del sector primario en la comarca del Bierzo. En un municipio donde el sector del vino y la fruta son pilares económicos, San Isidro se convierte en una fecha de encuentro para los trabajadores del campo, quienes aprovechan la ocasión para pedir una buena cosecha y agradecer la labor diaria en la tierra.
La festividad concluyó en un ambiente de convivencia, consolidándose un año más como una de las citas más auténticas y arraigadas del calendario primaveral en la Villa del Cua.













