El Banco de Tierras del Consejo Comarcal del Bierzo reafirma su posición como referente nacional en la gestión de terrenos rústicos con el lanzamiento de una nueva campaña de fomento del sector primario. Según anunció el presidente de la institución, Olegario Ramón, la entidad repartirá un total de 26.880 plantas hortícolas entre sus usuarios con el objetivo de promover el autoconsumo y el cultivo de productos de proximidad (kilómetro cero).
Esta iniciativa, que se vio paralizada en 2020 debido a la crisis sanitaria del COVID-19, busca incentivar la puesta en valor de las parcelas recuperadas. En concreto, el reparto incluirá:
- 9.000 plantas de pimiento.
- 9.000 cebollas (de dos variedades).
- 5.000 puerros.
- 3.000 lechugas.
- 880 tomates.
Plazos y solicitudes
El periodo para solicitar estas plantas se abrirá este 30 de abril y permanecerá activo hasta el 15 de mayo. Se estima que la medida beneficiará a entre 30 y 50 usuarios, quienes tendrán límites máximos por pedido (por ejemplo, hasta 300 plantas de pimiento o 100 de lechuga) para garantizar un reparto equitativo.
Formación y asistencia técnica
Más allá de la entrega de material vegetal, el Banco de Tierras apuesta por la profesionalización y el éxito de los cultivos. Por ello, la responsable del servicio, Beatriz Anievas, anunció la celebración de un curso de horticultura que se desarrollará del 15 de mayo al 14 de agosto en la finca de Villadepalos. Las sesiones serán quincenales, en horario de mañana, proporcionando el soporte técnico necesario tanto a nuevos emprendedores como a particulares.
Balance de gestión
Durante la presentación, Olegario Ramón destacó la excelente salud del Banco de Tierras, que cuenta actualmente con un inventario de 5.500 parcelas. La eficacia del sistema es notable: solo 489 están disponibles, mientras que la gran mayoría ya están siendo explotadas, principalmente para viñedo (3.121 parcelas), seguidas de cultivos hortícolas, frutales, castaños y pastos.
Desde la dirección del ente comarcal se hace un llamamiento a los propietarios de tierras abandonadas para que las inscriban en el Banco, especialmente en la zona del Bierzo Central, donde existe una demanda creciente por parte de profesionales que aseguran el relevo generacional en el campo berciano.



