La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio y la Fundación Patrimonio Natural, ha licitado un proyecto clave para la convivencia entre el oso pardo y las poblaciones humanas. Con una inversión de 428.213 euros, financiada con Fondos NextGeneration UE, se instalarán 144 contenedores especiales antioso en zonas de alto riesgo de las provincias de León y Palencia.
Esta iniciativa responde al crecimiento exitoso de la población cantábrica de oso pardo, un logro de conservación que, sin embargo, ha incrementado los encuentros y la conflictividad en entornos rurales y semiurbanos. Los osos, animales inteligentes y oportunistas, han identificado los contenedores de basura orgánica como una fuente de alimento fiable, predecible y concentrada, lo que aumenta el riesgo de habituación a la presencia humana.
El proyecto se basa en dos estudios técnicos previos realizados por la Junta: un inventario detallado de los sistemas de recogida de residuos en el área de distribución de la especie, y un análisis espacial del riesgo de uso de los contenedores por parte del oso. Con estos datos, se han identificado los puntos críticos donde se colocarán 95 cubrecontenedores simples y 49 dobles.
Estas estructuras, diseñadas para integrarse en el paisaje, están fabricadas en madera tratada y cubiertas con tejas asfálticas para resistir las condiciones climáticas. Incorporan un sistema de puertas con cierre por gravedad que permite el uso habitual por los vecinos, pero impide el acceso a los osos, eliminando así el “refuerzo positivo” que supone encontrar alimento fácil.
La medida se enmarca en una estrategia integral de la Junta para fomentar la coexistencia, que incluye otras actuaciones como la aplicación de medidas aversivas por parte de agentes medioambientales, el plan de captura y marcaje GPS de ejemplares y la cesión de pastores eléctricos para proteger propiedades.


