La casa de Ángel González y Sara Vilares volvió a convertirse, un año más, en el epicentro de la ilusión navideña en la localidad tras su esperado encendido oficial de luces, que tuvo lugar ayer, 5 de diciembre.
Desde el atardecer, vecinos y visitantes se congregan frente a la vivienda, que recupera su condición de rincón mágico. Como es tradición, la fachada y el jardín brillan con cientos de luces, una multitud de figuras navideñas y numerosos detalles artesanales hechos a mano, creando un ambiente único que hace disfrutar a grandes y pequeños desde el primer instante.
La decoración, elementos clásicos con creaciones personales de sus dueños, permanecerá encendida durante todo el periodo festivo, invitando a todos a pasear por la zona y dejarse llevar por la magia de un hogar que, con su esfuerzo e ilusión, ilumina y embellece las calles del pueblo. Los villancicos con ritmo del sur llegarán desde el interior de la casa






