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Opinión: Merecemos descender

Aunque la situación ya lleva siendo varias jornadas más que preocupante, siempre me quedaba una pizca de optimismo quizá más fundamentada en la debilidad de los próximos rivales que en las sensaciones transmitidas por la Deportiva, que a todas luces, eran pésimas. Ni el más pesimista se imaginaba que ante dos equipos como el Lugo y el Numancia no se iba a conseguir sacar al menos un punto. Ya no estoy pidiendo una victoria, sino un triste punto. O un gol. Algo. Pero tras el enémiso golpe de realidad,todo esto ya se ha esfumado. Se ha cerrado el cielo y no atisbo ni un sólo rayo de esperanza. Esto se ha acabado. Vamos a descender, y con total merecimiento.

Ni el más pesimista se imaginaba que ante dos equipos como el Lugo y el Numancia no se iba a conseguir sacar al menos un punto.

Un equipo que únicamente necesitaba TRES puntos de VEINTICUATRO para sellar su salvación, y que a falta de dos partidos sólo ha sacado uno, no merece seguir en esta categoría. Así de claro, y así de duro. Un equipo que en los últimos cuatro partidos no ha sido capaz de marcar ni un sólo gol, no merece seguir en esta categoría. Ni Dani Barrio, ni Ander Cantero, ni hostias. El problema lo tenemos aquí. Un equipo al que sólamente le dura el fuelle cuarenta y cinco minutos a lo sumo, y que tras esto, sufre una muerte súbita y es dominado por la mayor banda que os podáis imaginar, no merece seguir en esta categoría. Un equipo que, inmerso en una situación CRÍTICA, ni siquiera exhibe un mínimo de pundonor, raza y orgullo, no merece seguir en esta categoría. El Lugo puntúa, el Oviedo puntúa, el Numancia puntúa… todos puntúan, menos la Ponferradina.

Ya está bien la broma del portero. Ya está bien. Presentarte en un partido con René bajo palos debería estar penado por ley. Que se haya traído a este hombre en reemplazo de José Antonio Caro es una de esas decisiones que desembocan en el desastre más absoluto. Como aquello de traer a Hume por Yuri. O como fichar a un Omar Ramos que venía de fracaso en fracaso para sustituir a Isi. No hay gasolina, no hay mentalidad, pero tampoco hay calidad. La defensa es una verbena en la que sólo da la cara un argentino que está cedido y que, descendamos o no, sabe que seguirá en Segunda División. Y que está jugando lesionado, por cierto. Los demás, para echar a los leones. Pero es que arriba, el esperpento es similar. Pablo Valcarce, Nacho Gil, Javi Navarro, Fullana, Omar Ramos, Ivi López, Asier Benito, Kaxe, Yuri… por falta de futbolistas no será, pero NADIE es capaz de marcar un gol.

Que Bolo, viendo a un equipo reventado y dominado totalmente, sólo haya optado por hacer dos sustituciones, dice mucho de lo que confía en los suplentes. Para qué va a sacar a Benito, Fullana u Omar Ramos, si cada vez que pisan el verde parece que van con el rival. A mí ya no me valen los mensajes optimistas del estilo de: “bueno, que todavía estamos fuera del descenso y quedan dos partidos”. Estas mismas palabras las llevo leyendo desde hace un par de semanas, y nada cambia. Esto no va de esperar a que suceda un milagro y se consiga una victoria de la nada, sino de jugar bien al fútbol para lograrla.

Seguimos en las mismas: quedan dos partidos, de los cuales hay que ganar uno. Por falta de oportunidades no será. Perdemos una “final”, y nos queda otra por delante. Y la liamos en otra, y se nos presenta otra. Como un tenista que va ganando 6-0 en un tie-break, pero no logra un punto más, y acaba palmando. Ya da igual que se nos plante delante el colista o el líder; el desenlace siempre es el mismo. Todas estas historias ya sabemos cómo acaban, por desgracia. Y aunque no nos guste, ahora mismo somos mucho más favoritos para descender que los que están sumidos en los puestos críticos. Los demás equipos, con todas sus carencias y limitaciones, sacan puntos de la nada. Con goles de penalti, en propia puerta, de rebote o en el descuento. Pero puntúan. Todos esos que nos han parecido auténticas bandas peores que nosotros cuando jugamos contra ellos, tienen la madurez y la determinación necesarias para seguir compitiendo hasta el final. Mientras, nosotros somos un muerto en vida. Hasta los ya clubes de Segunda B como el Racing y el Extremadura consiguen dar la cara.

Esto huele muy mal, y las oportunidades ya son escasas. Dos match-balls contra dos de los favoritos para ascender, pero de seguir así, ya sabemos cuál será el resultado final. Se nos está poniendo cara de Segunda B por nuestra única culpa, porque no sabemos competir para luchar por nuestras opciones.
Javier Fernández @Javifdez_1 es componente de Unión Deportivista, les puedes seguir en la cuenta de Twitter @U_Deportivista

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