Ponferrada volvió a viajar al pasado con la celebración del acto central de la Noche Templaria, una de las citas más esperadas del calendario festivo de la ciudad. Miles de vecinos y visitantes se congregaron en los alrededores del Castillo de los Templarios para presenciar el tradicional desfile del Arca de la Alianza y el Santo Grial, un espectáculo que, un año más, unió historia, tradición y leyenda.
Las dos reliquias, consideradas entre las más sagradas y míticas del cristianismo, iniciaron su recorrido desde el Paseo del Río, escoltadas por decenas de caballeros templarios, tanto a pie como a caballo. La comitiva atravesó el río Sil por el puente García Ojeda en un recorrido seguido con expectación por el numeroso público que llenó las calles.
A su llegada al Castillo de los Templarios, el Maestre de la Orden del Temple, Guido de Garda, recibió solemnemente el Arca de la Alianza y el Santo Grial, que quedaron bajo custodia en la fortaleza, culminando así uno de los momentos más simbólicos de la celebración.
El desfile estuvo acompañado por la Banda de Música Ciudad de Ponferrada, cuyas interpretaciones pusieron la banda sonora a una noche realzada por un cuidado espectáculo de iluminación que envolvió el recorrido de los caballeros y las reliquias. La combinación de música, luces y escenografía volvió a convertir el entorno del Castillo en el escenario perfecto para recrear el legado templario.
Con este acto, la Noche Templaria reafirmó su capacidad para atraer a miles de personas y consolidarse como uno de los grandes acontecimientos culturales y turísticos de Ponferrada, donde la historia y la leyenda vuelven a encontrarse cada verano en una velada cargada de simbolismo y emoción.








































































