La Diputación de León lidera un proyecto europeo de 2,2 millones para impulsar el desarrollo rural a través de la conservación ambiental

La Diputación de León se ha situado al frente del proyecto europeo Transnatura, una iniciativa de cooperación transfronteriza entre España y Portugal que movilizará más de 2,2 millones de euros para convertir la conservación de la naturaleza en una herramienta de desarrollo económico para el medio rural.

El proyecto, integrado en el programa Interreg España-Portugal (POCTEP 2021-2027), fue presentado este miércoles en el Palacio de los Guzmanes y contará con un presupuesto global de 2.221.637 euros cofinanciados por la Unión Europea. La institución provincial ejercerá como entidad líder y beneficiaria principal de una red que agrupa a administraciones públicas, universidades, centros de investigación, organizaciones ambientales y empresas especializadas de ambos países.

Durante el acto, el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, destacó que la iniciativa representa “los valores que compartimos a ambos lados de la frontera: cooperación, sostenibilidad, innovación y compromiso con el futuro de nuestros territorios rurales”.

El objetivo de Transnatura pasa por desarrollar soluciones conjuntas frente a los retos ambientales y demográficos que afectan a numerosas zonas rurales. Entre sus principales líneas de actuación figuran la restauración de ecosistemas, la mejora de la conectividad ecológica, la adaptación al cambio climático y la protección de espacios naturales de alto valor ambiental.

La Diputación de León gestionará directamente una inversión de 350.000 euros y asumirá la coordinación técnica, financiera y de comunicación del proyecto. Además, impulsará actuaciones relacionadas con sistemas voluntarios de compensación de carbono en robledales y castañares, la recuperación de bosques autóctonos, la creación de infraestructuras verdes y el apoyo a iniciativas vinculadas a la ganadería extensiva y al turismo de naturaleza.

Entre las actuaciones previstas destacan varios proyectos piloto en las Reservas de la Biosfera de Omaña y Luna y de los Ancares Leoneses, así como intervenciones vinculadas al sistema SIPAM Montañas de León. Estas acciones buscarán fomentar modelos de gestión forestal sostenible, aumentar la resiliencia frente al cambio climático y poner en valor los servicios ecosistémicos que ofrecen estos territorios.

Según explicó Courel, la filosofía del proyecto consiste en que la conservación ambiental deje de percibirse únicamente como un coste público y se convierta en una fuente de oportunidades económicas para el medio rural. Para ello se promoverán herramientas como los créditos de carbono, la mejora de la rentabilidad de las explotaciones agro-silvo-pastoriles y el desarrollo de nuevas experiencias de ecoturismo.

El proyecto se desarrollará entre 2026 y 2028 y contará con la participación de entidades de Castilla y León, Extremadura, Andalucía y el norte de Portugal. La iniciativa aspira a consolidar una red de cooperación capaz de generar empleo, fomentar el emprendimiento y contribuir a la fijación de población en las zonas rurales, combinando protección ambiental y desarrollo económico