El Parque Micológico del Bierzo será por fin una realidad de cara a la próxima campaña. Tras más de una década figurando como una de las asignaturas pendientes de la comarca, el proyecto ha logrado el impulso definitivo gracias a una completa reformulación técnica y a la colaboración estrecha con la Fundación Cesefor.
El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón, junto al consejero responsable del área, Luis Perales, han formalizado el anuncio destacando el avance administrativo y técnico del proyecto. Actualmente, la iniciativa cuenta ya con 17.900 hectáreas comprometidas mediante acuerdos plenarios ratificados por diferentes ayuntamientos y juntas vecinales, con la firme previsión de alcanzar la barrera de las 20.000 hectáreas antes del cierre del plazo de adhesión fijado para el próximo 31 de mayo.
Un único permiso y gestión conjunta del monte
El principal beneficio de la puesta en marcha del Parque Micológico radica en la simplificación y ordenación del recurso. A partir de esta temporada, todos los terrenos públicos integrados pasarán a gestionarse de forma unificada bajo una ordenanza comarcal. Esto se traducirá en la expedición de un permiso único que habilitará a los recolectores a buscar setas y hongos en cualquiera de los municipios adscritos al plan.
Luis Perales, ingeniero forestal implicado directamente en la subsanación de la cartografía y el desarrollo normativo, ha insistido en que esta regulación busca poner en valor el “impresionante” patrimonio de los robledales y castañares bercianos. Asimismo, se ha lanzado un mensaje de tranquilidad a las entidades locales: la declaración del parque no altera en ningún caso la propiedad de los montes ni interfiere con el resto de aprovechamientos tradicionales de las zonas, tales como la caza, la madera o los pastos. Los propietarios adquieren un compromiso inicial mínimo de tres años, tras el cual podrán decidir libremente su permanencia en el parque.
Un modelo de éxito inspirado en la comunidad
La hoja de ruta del Bierzo no parte de cero, sino que se inspira en modelos de gestión micológica fuertemente consolidados en provincias de la comunidad como Soria, Segovia o Zamora, que acumulan más de dos décadas de funcionamiento exitoso. La Fundación Cesefor, entidad adjudicataria del Plan de Aprovechamiento, aporta su experiencia en la gestión de unas 300.000 hectáreas reguladas en toda Castilla y León.
De cara a la próxima temporada, el Consejo Comarcal prevé el establecimiento formal de los acotados provistos de su propia ordenanza de tasas y licencias, dando un paso definitivo para transformar la riqueza forestal y micológica en un verdadero motor económico, turístico y sostenible para el medio rural del Bierzo.



