La Fundación Prada a Tope celebró anoche en la bodega del Palacio de Canedo la entrega de la XVII Edición de sus premios anuales para el mundo rural del Bierzo. El acto, que reunió a más de doscientas personas entre finalistas, alcaldes, patrocinadores y empresarios, se consolidó como una cita clave para la comarca al repartir 31.000 euros en galardones, lo que supone un incremento de casi el 50% (un 48%) respecto al año anterior.
Durante el evento, Flor Bonet, miembro del jurado, animó a los asistentes a seguir sumando proyectos y reflexionó sobre la capacidad del entorno rural para salir adelante: “¿Cuántas cosas se podrían hacer sin ayudas públicas si cada uno hace un poco?”. En la misma línea, el bodeguero José Luis Prada clausuró el acto recordando con su característico entusiasmo que “las cosas grandes se hacen con gestos pequeños, pero todos los días uno”. Al evento también asistieron destacadas autoridades como el delegado del Gobierno en la provincia, Héctor Aláiz, y el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel.
## Iniciativas Públicas: Patrimonio recuperado para la comunidad
En la categoría de instituciones públicas, el primer premio (3.500 €) recayó en la Junta Vecinal de Penoselo por la reconversión de una antigua palloza dedicada a cuadras en la nueva “casa del pueblo”, un espacio diáfano con cubierta de paja de centeno destinado a reuniones y festejos.
El segundo premio (2.000 €) fue para la Junta Vecinal de Páramo del Sil por la reconstrucción fidedigna con teito vegetal de la cabaña de la Braña de la Campona. Por su parte, el tercer premio (1.000 €) lo obtuvo el Ayuntamiento de Igüeña por la consolidación y compra comunitaria de un histórico lagar en Quintana de Fuseros que databa de 1919.

## Iniciativas Particulares: Viviendas del siglo XXI con alma centenaria
El sector privado demostró cómo la arquitectura tradicional puede adaptarse a las comodidades modernas y al teletrabajo:
- Primer Premio (2.500 €): Andrea Sobredo Raposo, por la rehabilitación de su vivienda habitual en Vega de Valcarce, en pleno Camino de Santiago.
- Segundos Premios (2.000 € c/u): * La familia de Juan Manuel Camacho, por transformar un viejo pajar en Cobrana en alojamiento rural y centro social.
- Javier Vega, por la grandiosa restauración de una casa con corredores y escalera mixta en Noceda del Bierzo.
- Ángel Arias Travieso, vecino del anterior en Noceda, por una intervención colindante que introduce sutiles rasgos modernos combinados con pizarra y hierro forjado.
- Terceros Premios (1.500 € c/u): Alfonso Cruz Ramírez (Fontoria, Fabero), respetando la piedra original frente al urbanismo minero; Cristina Fernández Álvarez (Quilós), que devolvió a la vida la casa y el corredor de sus antepasados; y Dioscoro Fernández (Molinaseca), por una fachada de mampostería perfectamente integrada en el entorno jacobeo.
## Premios Especiales de Arquitectura y Aparejadores
Los colegios profesionales de León otorgaron sendos galardones de 1.500 euros:
- El Colegio de Arquitectos premió al Ayuntamiento del Valle de Ancares por frenar el deterioro y consolidar la Herrería de Tejedo de Ancares, joya de la arquitectura preindustrial del siglo XIX.
- El Colegio de Aparejadores y la Mutua distinguieron a la familia Valcarce (Barjas) por reconstruir, tras un fuerte temporal, un hórreo tradicional traído desde un pueblo abandonado de Galicia.
## Premios “Por Tu Pueblo”: El valor de la colectividad

La categoría destinada a mejorar la calidad de vida y mantener la identidad de los pueblos repartió 8.500 euros:
El Belén de Folgoso de la Ribera se lleva el máximo galardón El premio principal de esta categoría (2.000 €) fue para la Asociación Belenista de Folgoso de la Ribera, responsable del belén más antiguo y famoso del Bierzo. Con más de 60 años de historia y unas 20.000 visitas por temporada, el proyecto destaca por sus más de dos centenares de figuras artesanales en movimiento.
Asimismo, se entregaron tres premios de 1.500 euros:
- A los vecinos de Salientes, por devolver el sonido del agua al pueblo recuperando la traída de un arroyo de medio kilómetro hasta la plaza.
- A la Escola de Gaitas de Villafranca, por sus 45 años de impulso y organización de la fiesta de Los Maios, una celebración de origen prehistórico.
- A la Braña de Zarameo (Matalavilla), recibida por Sara Ludgero, por un esfuerzo vecinal de 25 años que ha permitido rehabilitar 24 antiguas cabanas y sus oucheras (neveras naturales de piedra).
La jornada cerró con dos premios de 1.000 euros: uno para la comisión de Fiestas de Páramo del Sil, liderada por Esther Lozano, por dinamizar el invierno con actividades que van desde las Paramolimpiadas hasta carnavales de verano; y otro para los vecinos de Villar de las Traviesas, por la recuperación etnográfica del antiguo potro de herrar del pueblo.



