Ponferrada ha renovado este Jueves Santo su compromiso con la libertad y la esperanza. En el marco del Día del Amor Fraterno, la capital berciana ha sido testigo de uno de los momentos más sobrecogedores y singulares de su Semana Santa: el acto del perdón y la liberación de una persona reclusa.
Las imágenes captadas hoy reflejan la solemnidad de una tradición que trasciende lo religioso para convertirse en un símbolo de segundas oportunidades.
Crónica visual de una liberación
En esta ocasión, la protagonista ha sido una mujer cuya libertad ha sido el resultado de un riguroso proceso de selección. Tras ser propuesta por las cofradías y seleccionada por la Audiencia Provincial de León, la beneficiaria —que contaba con los informes favorables del centro penitenciario de Mansilla de las Mulas— se ha reencontrado con la libertad frente a la mirada atenta de los ponferradinos.






































