Siguiendo una tradición que se remonta a “tiempos inmemoriales”, el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, ha recibido esta tarde la Llave del Sagrario durante la celebración de la Eucaristía de la Cena del Señor en la Basílica de Nuestra Señora de la Encina.
El acto, que marca uno de los momentos más simbólicos del Jueves Santo en la capital berciana, tuvo lugar al finalizar la Santa Misa. El rector de la Basílica fue el encargado de entregar la llave al regidor, quien adquiere así el compromiso de custodiarla y portarla hasta la tarde de mañana, Viernes Santo, durante la liturgia de la Muerte del Señor.
Un rito de fe y tradición civil
La entrega de la llave simboliza la unión entre las instituciones civiles y eclesiásticas en la protección del Santísimo Sacramento durante el periodo en que este queda reservado en el “Monumento”. Marco Morala, acompañado por miembros de la Corporación Municipal, recibió el objeto sagrado con solemnidad, cumpliendo con el protocolo que dicta que el alcalde debe ser el guardián de la llave mientras la Iglesia conmemora la pasión de Cristo.


















