Hay lugares en Ponferrada donde el tiempo no pasa, sino que se posa suavemente, como una capa fina de polvo sobre los recuerdos. Durante décadas, la bodega de Marcos Prieto fue uno de esos rincones. Sus paredes no solo resguardaban vino y conversaciones improvisadas; guardaban, en silencio, la memoria viva de la ciudad.
Hoy, ese refugio nostálgico cambia de casa para abrirse a todos los vecinos. La Biblioteca Municipal Valentín García Yebra acoge la exposición “La bodega de Marcos”, una entrañable muestra fotográfica que rescata escenas y rostros de la vida social ponferradina entre los siglos XIX y XX.
Recopiladas paciente y con cariño por Marcos a lo largo de los años, estas imágenes cubrían las paredes de su local creando un mapa sentimental del municipio. La colección arranca con la figura ilustre de Eladia Baylina en pleno siglo XIX y nos lleva de la mano por décadas de historia local, deteniéndose en un entrañable recorrido gráfico por todas las reinas de las Fiestas de la Encina desde 1962 hasta 2008. Quienes recorran la sala reconocerán peinados de época, sonrisas lejanas y momentos de celebración que forman parte del imaginario colectivo berciano.
El Ayuntamiento de Ponferrada ha expresado su agradecimiento a la familia Prieto por la donación de este valioso patrimonio que pasa a enriquecer el fondo cultural de la ciudad. Más allá de la imagen, el gran valor de esta muestra reside en los detalles y testimonios que el propio Marcos dejó anotados, identificando a los vecinos que protagonizaron algunos de los acontecimientos más señalados de nuestra historia reciente.
El legado se compone de alrededor de trescientas copias en papel, negativos originales, objetos antiguos vinculados a la fotografía y documentos históricos relacionados con la actividad de aquella bodega inolvidable. Una invitación imprescindible para detener el paso, mirar hacia atrás con afecto y reencontrarse con la Ponferrada de siempre.




