Persiana definitiva al Hollywood berciano, el ocaso de la Escuela de Cinematografía de Ponferrada

La Escuela de Cinematografía y Artes Visuales de Ponferrada nació en el año 2001 con la ambiciosa promesa de convertir a la capital del Bierzo en el epicentro de la creación audiovisual del noroeste español.

Foto: Universidad de León

Ahora que la Junta ha anunciado una ayuda de más de cinco millones de euros para crear la futura Policlínica Universitaria de Ponferrada en el edificio que albergaba los platós de cine, es un buen momento para echar la vista atrás y recordar aquella escuela de cinematografía de la que en breve sólo quedará el recuerdo y una glorieta que habla de lo que pudo haber sido y no fue.

Respaldada por el Ayuntamiento, la Universidad de León (ULE) y la iniciativa privada de la empresa Maxinema, el proyecto llegó a presentarse con honores institucionales en el mismísimo Senado de España. Sin embargo, lo que comenzó como un sueño de celuloide terminó convirtiéndose en un laberinto burocrático y legal que abocó al centro a un definitivo y prematuro “fundido a negro”.

El destello de las estrellas: el amago de Woody Allen y la visita de Amenabar

Durante sus primeros años de andadura, la escuela desprendía un magnetismo innegable. Las aulas se dotaron con un plató técnico de vanguardia para la época, equipado con cámaras profesionales y modernas salas de montaje. La proyección de la escuela era tan alta que logró atraer a profesores y figuras de renombre del panorama nacional, dotando a las clases de un nivel práctico envidiable.

El punto álgido de esta etapa dorada se vivió en el año 2002. Aprovechando la visita del cineasta neoyorquino Woody Allen a Oviedo para recoger el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, una delegación del vicerrectorado del Campus de Ponferrada se desplazó hasta el Principado. El objetivo era audaz: convencer al director para que impartiera una clase magistral en la capital berciana. Aunque las incompatibilidades de agenda impidieron que Allen llegara a pisar suelo leonés, el director se mostró receptivo y dejó “la puerta abierta” a una colaboración. Aquel acercamiento se convirtió en el gran emblema promocional de una escuela que parecía no tener techo.

Foto: Gaztelu – Amenabar en la escuela de cine- Ponferrada –

El 14 de mayo de 2002, apenas unos meses después de la inauguración oficial del centro, el director acudió a la escuela para dar una charla. Para entonces, Amenábar ya era una de las figuras más cotizadas del cine español tras el rotundo éxito internacional de Los otros (2001) y sus obras previas (Tesis, Abre los ojos). Su presencia en las aulas del campus berciano supuso un hito real y uno de los mayores atractivos prácticos que tuvo la escuela en su breve época

El laberinto legal y el desencanto

Detrás de los focos y los grandes nombres, la realidad de la escuela escondía una debilidad estructural que terminó siendo su condena: la falta de encaje oficial de sus estudios. Los alumnos abonaban matrículas considerablemente elevadas por una formación que la Universidad de León ofrecía bajo la modalidad de “títulos propios”. Pese a las promesas institucionales, el centro nunca logró la homologación oficial del Ministerio de Educación ni su convalidación como Formación Profesional (FP) reglada.

Esta falta de validez académica comenzó a desgastar la paciencia de estudiantes y docentes. El desencanto estructural estalló en el año 2005, cuando una parte sustancial del profesorado, disconforme con la gestión del centro y la ausencia de un rumbo formativo oficializable, decidió dimitir en bloque.


Fundido a negro: deudas y cierre

A partir de la crisis de 2005, el proyecto entró en una irreversible espiral de decadencia. La escuela se vio ahogada por graves problemas de viabilidad económica, arrastrando deudas y sumiéndose en agrias disputas públicas entre la universidad y la empresa Maxinema por la gestión de los fondos públicos que sostenían el proyecto.

Sin una titulación oficial que ofrecer, sin estabilidad docente y con las arcas vacías, la Escuela de Cine de Ponferrada cerró definitivamente sus puertas en el año 2008. Sus instalaciones se desmantelaron y el costoso material técnico que un día aspiró a rodar grandes películas terminó siendo cedido para su reutilización en el sistema de educación pública regional. El sueño del “Hollywood berciano” concluyó así tras apenas siete años de existencia, dejando tras de sí la crónica de una ambición que se quedó sin guion.

Alberto Tascon
Soy Alberto Tascón, responsable del contenido de Ponferradahoy. De profesión comunicador, con una extensa carrera en Cadena SER, 40 Principales, El País y Prisa Digital, también DJ y 'otras zarandajas' durante muchos años. Especializado en los últimos tiempos en el bienvivir, sin ser un crítico gastronómico, intento contar a los lectores aquello que creo que puede ser interesante gastronómicamente en Ponferrada, El Bierzo y a veces de cualquier punto del mundo. Me gusta hablar de planes y ocio en Ponferrada y la comarca del Bierzo, eventos, música, actividades para todos etc...También de sitios que visitar, rutas interesantes etc.