El Cristo 2026 | Rebeca Saavedra reivindica el orgullo de ser de Bembibre en el pregón de las Fiestas del Cristo 2026

La historiadora berciana evocó desde el balcón del Ayuntamiento sus recuerdos de infancia, las raíces mineras de su familia y la transformación de Bembibre y del Bierzo Alto, al tiempo que apeló al compromiso colectivo para construir un futuro con oportunidades para las nuevas generaciones

Bembibre dio este viernes el pistoletazo de salida oficial a las Fiestas del Cristo 2026 con el tradicional pregón, que este año corrió a cargo de la historiadora Rebeca Saavedra Arias. Desde el balcón del Ayuntamiento, y ante un numeroso público, la pregonera ofreció un discurso cargado de recuerdos personales, referencias a la historia reciente de la localidad y un firme alegato en defensa del orgullo de pertenecer a Bembibre y al Bierzo Alto.

Saavedra estuvo acompañada durante el acto por la alcaldesa de Bembibre, Silvia Cao, la concejala Belén Martín y el resto de la Corporación Municipal. En su intervención, reivindicó las raíces familiares y culturales que la vinculan con la localidad y destacó la capacidad de los bembibrenses para afrontar las dificultades, formarse y regresar a su tierra para contribuir a su desarrollo.

“Nada hay que ocultar y mucho que presumir siendo de tan buen sitio”, afirmó la pregonera al inicio de un discurso en el que dejó claro su vínculo con Bembibre. Aunque nació en el Hospital Comarcal de Ponferrada, recordó que Bembibre figura como su localidad de nacimiento y que siempre ha sido el lugar con el que se ha sentido identificada.

Una infancia ligada a Bembibre

La historiadora viajó durante su intervención hasta el Bembibre de su infancia, un municipio que describió como “vivo, con muchas tiendas, con muchos niños”, donde convivían el mundo rural y el urbano, la tradición y la modernidad.

Entre sus recuerdos se encuentran algunos de los momentos que marcaron su formación personal: allí aprendió a leer y a nadar, se enfrentó por primera vez al reto de hablar en público y descubrió el cine. Un conjunto de experiencias que, con el paso de los años, terminarían influyendo también en su trayectoria académica y profesional.

Saavedra recordó asimismo los cambios que experimentó la localidad durante aquellas décadas, desde los primeros efectos de la reconversión industrial hasta el drama social provocado por el consumo de drogas durante los años ochenta. Una realidad que, según explicó, formó parte de la sociedad que conoció durante su infancia y que contribuyó a despertar su interés por la Historia.

Ese recorrido personal acabaría llevándola a estudiar Historia, doctorarse en Historia Contemporánea y desarrollar posteriormente su trayectoria vinculada a la enseñanza universitaria.

El orgullo de las raíces mineras

Uno de los momentos centrales del pregón estuvo dedicado al pasado minero del Bierzo Alto. Saavedra, perteneciente a una familia minera, reivindicó con orgullo esa herencia y recordó las huelgas y movilizaciones que presenció durante su infancia.

“Yo soy de familia minera, y llevo a honra esa tradición”, manifestó, antes de explicar cómo con el paso de los años comprendió aquellas movilizaciones no solo como conflictos laborales, sino como “la lucha de todo un pueblo para intentar mantenerse vivo”.

La pregonera también puso en valor la riqueza agrícola del Bierzo y su presencia en las tradicionales ofrendas de la misa del Cristo, estableciendo un vínculo entre las diferentes actividades económicas y formas de vida que han configurado la identidad de la comarca.

Mirar al futuro sin olvidar el pasado

El discurso de Rebeca Saavedra también tuvo una clara mirada hacia el futuro. La historiadora destacó la capacidad de muchos bembibrenses para salir del municipio, formarse y regresar posteriormente para aportar sus conocimientos y su trabajo al desarrollo de su tierra.

En este sentido, animó a reivindicar Bembibre y el Bierzo como espacios en los que crecer, emprender, trabajar y soñar, y apeló al compromiso colectivo para conseguir que las nuevas generaciones encuentren oportunidades y puedan construir su proyecto de vida en la comarca.

Su intervención sirvió así para unir memoria personal e historia colectiva, reivindicando un municipio que ha atravesado importantes transformaciones durante las últimas décadas, pero que mantiene, a juicio de la pregonera, una identidad y unas raíces de las que sentirse orgulloso.

Música y bollo preñado para continuar la fiesta

Tras el pregón, las celebraciones continuaron con la actuación de Kikiribú, que puso la nota musical a la jornada. El programa festivo prosiguió además con uno de los momentos tradicionales de estas fiestas: el reparto de bollo preñado, ofrecido por el Patronato Municipal de Fiestas.

Con este acto, Bembibre dio comienzo oficialmente a unas Fiestas del Cristo 2026 que vuelven a reunir tradición, memoria e identidad local en torno a una de las celebraciones más señaladas del calendario festivo del municipio.