En algún punto de una fábrica del Polígono Industrial de Cabañas Raras, en el Bierzo, una máquina de control numérico da forma a una pieza de yeso laminado diseñada al milímetro. Esa pieza, que podría parecer una más dentro de un proceso industrial, puede terminar miles de kilómetros después integrada en la suite de un crucero de lujo, en el vestíbulo de un hotel internacional o en el interior de una tienda de una de las grandes marcas de moda.
Es ahí donde está la historia de Decotap: una empresa berciana que ha conseguido convertir un oficio ligado tradicionalmente a la construcción en una actividad industrial especializada capaz de competir en los mercados más exigentes de Europa.
La compañía, fundada por Javier García Álvarez en 2015, nació precisamente en el Bierzo y en uno de los peores momentos posibles para hacerlo. La crisis de la construcción había dejado prácticamente paralizado el negocio familiar de instalación de pladur en el que García había aprendido el oficio ayudando a su padre mientras estudiaba Económicas. Pero de aquella crisis salió una idea.
En lugar de limitarse a instalar el material en obra, ¿por qué no fabricar previamente aquellas piezas complejas que después resultaban difíciles de ejecutar?

Del Bierzo a los proyectos que otros consideran imposibles
La especialidad de la compañía son los preformados de yeso laminado fabricados a medida. Dicho de una forma más sencilla: Decotap recibe un diseño arquitectónico y lo convierte en una pieza que puede fabricarse industrialmente y llegar a la obra preparada para ser instalada. La diferencia está en que no se trata simplemente de cortar placas.
La empresa trabaja con geometrías curvas, elementos tridimensionales, techos, paneles y revestimientos que requieren una elevada precisión. Para ello utiliza tecnología de plegado y mecanizado CNC, trasladando al proceso industrial formas que, en muchos casos, resultarían mucho más complejas de ejecutar directamente en obra.
Esa capacidad de convertir un diseño complicado en una pieza fabricable ha terminado siendo su principal tarjeta de presentación.
Y ha permitido a una empresa asentada en Cabañas Raras entrar en proyectos para los que la localización geográfica deja de ser un inconveniente. Decotap no necesita estar en Madrid, Barcelona, París o Milán para participar en esos proyectos.
Las piezas se fabrican en el Bierzo y viajan hasta donde haga falta.
Zara fue uno de los grandes saltos
Uno de los momentos decisivos llegó en 2020, cuando Decotap entró en el entorno de Inditex y participó en los interiores de Zara Beauty.
El proyecto exigía paneles tridimensionales que planteaban una dificultad técnica considerable. La empresa tuvo que desarrollar una solución que no estaba fabricando nadie de aquella manera.
Después llegarían trabajos relacionados con otras grandes marcas como Mango y Desigual, además de proyectos para CaixaBank y otros espacios comerciales y corporativos. La empresa también ha intervenido en proyectos hoteleros de alta gama, como el Carlton House de Londres o el Barceló Torre de Madrid.
El patrón se repite: un arquitecto o interiorista diseña una solución compleja y Decotap encuentra la manera de llevarla desde el plano hasta la realidad.
Es una posición poco visible para el consumidor, pero fundamental en un sector en el que un error de unos pocos milímetros puede acabar afectando a toda una obra.
El lujo también se fabrica en el Bierzo
El salto hacia el sector hotelero ha reforzado todavía más esa especialización. Decotap ha participado en proyectos donde la exigencia estética es especialmente elevada, como el Hotel Barceló Torre de Madrid, y actualmente trabaja en nuevos establecimientos, entre ellos el Hilton Roma San Pedro. En este último caso, sus elementos tridimensionales forman parte de la recepción del hotel.
Es precisamente en este tipo de proyectos donde la especialización de la compañía cobra sentido.
El cliente no busca simplemente una placa de yeso. Busca que una determinada curva, un techo o un revestimiento diseñado por un arquitecto pueda fabricarse exactamente como se ha proyectado, que llegue a tiempo y que pueda instalarse con las menores dificultades posibles.
Decotap ha construido su negocio alrededor de esa necesidad.
Y entonces llegó el mar
Si el recorrido desde Cabañas Raras hasta los hoteles de lujo ya resulta llamativo, el salto al sector naval es todavía mayor.
Javier García tenía claro desde el principio que quería trabajar para este sector. La razón era sencilla: un proyecto naval permite trabajar con mucha más planificación que una obra convencional y exige una capacidad industrial que encaja con el modelo desarrollado por Decotap.
Desde 2022, la compañía trabaja con Chantiers de l’Atlantique, el gran astillero de Saint-Nazaire, en Francia.
La relación le ha permitido entrar en proyectos de algunas de las principales compañías del sector de los cruceros y yates de lujo.
MSC Cruises, Royal Caribbean, Celebrity Cruises y Ritz-Carlton Yacht Collection figuran entre las compañías para cuyos proyectos ha trabajado Decotap. Sus elementos pueden encontrarse en espacios como restaurantes, casinos, suites y zonas comunes de grandes embarcaciones.
La empresa berciana ha encontrado así un nicho en un mercado en el que no basta con fabricar bien.
Hay que fabricar con precisión, cumplir certificaciones específicas y, sobre todo, cumplir los plazos.
Una empresa de Cabañas Raras dentro del Orient Express
Pero hay un proyecto que permite visualizar mejor que ningún otro la dimensión alcanzada por Decotap.
Se trata del Orient Express Silenseas, el espectacular velero de 220 metros de eslora que está llamado a convertirse en el mayor velero del mundo.
Para este proyecto, Decotap participa junto a De Wave Group y Martínez Otero Contract en la fabricación de los elementos prefabricados destinados a 16 suites. Son piezas diseñadas específicamente para el barco, con soluciones de techos y paneles a medida y una precisión acorde con las exigencias del interiorismo naval de lujo.
Una empresa nacida en el Bierzo participa en la construcción de un barco destinado a competir en la liga mundial del lujo.
Y lo hace desde una fábrica situada en Cabañas Raras. No es una anécdota. Es precisamente la consecuencia de haber convertido la fabricación a medida en una especialidad industrial.




