El adiós de una leyenda: Don Carlos Figueroa se despide del Bembibre H.C. con el orgullo del deber cumplido

Hay despedidas que dejan un vacío imposible de llenar, especialmente cuando quien se marcha es el “alma máter” de un sueño que parecía inalcanzable. Don Carlos Figueroa, el técnico más laureado del mundo y el gran propulsor de la modernización del hockey patines, ha anunciado su salida del Bembibre Hockey Club.

Desde la mítica “bombonera” del pabellón Manuel Marqués “Patarita”, Figueroa no solo dirigió tácticas; construyó una identidad. Bajo su guía, el equipo del Bierzo Alto logró la gesta histórica de ascender a la máxima categoría y alcanzar hitos impensables, como disputar una Copa de la Reina. Su legado trasciende la pista: ha sido el orientador y consejero clave en cada decisión estructural que hoy permite al club ser un referente nacional.

A sus 70 años, y priorizando su salud tras una vida dedicada a este deporte, Figueroa ha decidido dar un paso al lado con una carta cargada de honestidad, gratitud y una profunda reflexión sobre el futuro del deporte femenino.

A continuación, reproducimos de forma íntegra la emotiva carta de despedida de una figura irrepetible:


Querido Bembibre Hockey Club

Hace cinco años llegué a este Club con la ilusión de empezar algo nuevo, casi desde cero. Juntos fuimos construyendo mucho más que un equipo, creamos un grupo, una identidad, un verdadero Club, que ha sabido competir, crecer y hacerse respetar. En apenas cuatro años, este Bembibre H.C ha logrado situarse entre los mejores dieciocho equipos del mundo, un hito que habla por sí solo del trabajo, la ambición y el compromiso de todos. Y no tengo ninguna duda de que el próximo año ese listón seguirá subiendo porque la base que queda es sólida y el espíritu competitivo, innegociable.

Durante este tiempo he tenido la oportunidad de convivir con tres directivas diferentes, todas ellas enfrentándose a un escenario especialmente duro, exigente y en muchos momentos, desgastante. A todas ellas quiero reconocerles el esfuerzo, la dedicación y el compromiso por mantener vivo y competitivo éste proyecto en circunstancias nada sencillas.

Si algo tengo claro al marcharme es que el verdadero futuro de este Club está en la base. El trabajo que se haga hoy tendrá su recompensa dentro de seis u ocho años, y ahí reside la clave para consolidar todo lo que se ha construido: formar, cuidar y creer en quienes vienen detrás.

Mi despedida también responde a una decisión personal. Después de toda una vida dedicada a éste deporte, los años -ya son 70- y la salud, marcan el momento de dar un paso al lado. A ello se suma la necesidad de afrontar una intervención quirúrgica cuyo proceso de recuperación se prolongará entre seis y ocho meses. No es una decisión sencilla, pero sí honesta conmigo mismo y con lo que el Club merece.

Me voy con el orgullo de lo conseguido, pero también con algunas reflexiones que considero importantes. Siempre quedará la duda de hasta dónde podríamos haber llegado con un mayor impulso de las instituciones hacia el deporte femenino, que sigue estando tan necesitado de apoyo real y sostenido. En esa misma línea, creo necesario señalar que en ocasiones, las ayudas económicas han estado demasiado condicionadas por factores ajenos a lo deportivo. El deporte -y especialmente el femenino- no debería depender de intereses cambiantes, sino de una visión clara de su valor. Porque más allá de los resultados, de las clasificaciones o de los focos, lo verdaderamente importante es la labor social que se realiza, formar personas, generar oportunidades y construir comunidad.

Quiero dar las gracias a todas y cada una de las jugadoras que han formado parte del Club durante estas temporadas, no solo a las actuales, sino también a todas las que han contribuido en años anteriores, a construir lo que hoy es el Bembibre H.C. El éxito es de todas. Extiendo también este agradecimiento a delegados, cuerpo técnico, colaboradores y a todas las personas que muchas veces y desde la discreción, han hecho posible el día a día del equipo.

A la directiva -a todas las que han pasado en este tiempo- gracias por la confianza, y a la afición por acompañarnos siempre. Ha sido un camino exigente, pero profundamente enriquecedor. Me voy con la sensación de haberlo dado todo y con el convencimiento de que este Club seguirá creciendo. Bembibre H.C ya no es solo un equipo, es una forma de entender este deporte, en el Bierzo y en León.

Gracias por todo.

Con cariño y respeto,