Fito y Fitipaldis llenó el Auditorio de Ponferrada con 12.000 almas que corearon canción tras canción, tras un accidentado inicio del show cuando todavía había unas 3.000 almas en el exterior del recinto, a pesar de ello los bercianos agradecieron al artista su presencia en la ciudad después de 16 años. Los de Bilbao venían a una plaza ganada de antemano y eso ayudó a que la conexión con el público se sintiera desde el primer momento.
El concierto fue un no parar de canciones conocidas de todos sus álbumes, el artista ha recuperado una tradición en la que graba al público mandando un saludo a la siguiente plaza donde tocan, así, desde Albacete llegó en video-mensaje el calor de los manchegos a Ponferrada y Ponferrada devolvió ese saludo con destino a Valladolid donde Fito recala mañana sábado.



















































