Tras la intensidad del Viernes Santo, Ponferrada se sumerge hoy en el recogimiento propio del Sábado Santo. La ciudad, que ha vivido días de gran afluencia turística y fervor religioso, se prepara para uno de los desfiles más queridos por los ponferradinos: la Procesión de la Soledad.
A las 22:00 horas, la imagen de Nuestra Señora de la Soledad abandonará la Basílica de la Encina para recorrer el casco antiguo. Es una procesión marcada por el silencio y el luto, donde el protagonismo recae en la figura de la Virgen en su dolor. El itinerario llevará a los cofrades de la Real Hermandad de Jesús Nazareno por enclaves emblemáticos como la Calle del Reloj y la Plaza del Ayuntamiento, culminando en la Iglesia de San Andrés. Allí, bajo la imponente silueta del Castillo de los Templarios, se vivirá el momento más conmovedor de la noche con el canto multitudinario de la Salve.
El paso a la Resurrección Sin embargo, el luto no será eterno. A medianoche, el foco volverá al atrio de la Basílica de la Encina con la Procesión de la Luz. Este acto litúrgico simboliza la espera de la comunidad cristiana ante el sepulcro vacío. Con el encendido del Cirio Pascual, los fieles accederán al templo para celebrar la Vigilia Pascual, la ceremonia más importante del año litúrgico que anuncia la Resurrección de Cristo.
Con estos actos, Ponferrada cierra el ciclo de la Pasión y se prepara para el encuentro glorioso del Domingo de Resurrección, poniendo fin a una semana que ha vuelto a demostrar por qué su Semana Santa es Fiesta de Interés Turístico Nacional.




