El parto, según informaron fuentes hospitalarias, se desarrolló con normalidad, y tanto el recién nacido como su madre se encuentran en perfecto estado de salud. Milán Daniel, con sus primeros llantos, se ha convertido en el símbolo de esperanza y nuevos comienzos para el año que acaba de estrenarse.
La familia, residente en la comarca, ha recibido con alegría y emoción al nuevo integrante, quien no solo es el primer bebé berciano del año, sino que también ha sido uno de los primeros en nacer en toda la comunidad autónoma. Esta tradición de celebrar al primer recién nacido del año se mantiene en muchos lugares como un acontecimiento simbólico y festivo.
Desde el Hospital del Bierzo han expresado su felicitación a la familia y han destacado la profesionalidad y dedicación del equipo sanitario que atendió el parto. “Es siempre una gran alegría recibir una nueva vida, y más cuando es la primera del año. Es un momento muy especial para la familia y también para todo el personal”, señalaron.




